Hosting World Cup: A Costly Endeavor with Long-Term Financial Implications
Committing a country to hosting the World Cup is likened to taking on external debt, with costs extending beyond a single administration. It involves significant private business opportunities and becomes an unavoidable obligation, regardless of the nation's fiscal health.
Por lo que puede verse, el que un gobernante comprometa a un país en la realización de un mundial de futbol es como si contrajera deuda externa: no se pagará durante su mandato sino en los siguientes, significa la realización de grandes negocios privados y se traduce en una obligación irrenunciable, independientemente de las condiciones fluctuantes del erario. Algo así nos pasó con el campeonato futbolero firmado por Peña Nieto: había que llevarlo a cabo sí o sí, ponerle la mejor cara, emplear r...